Descubre un sanador espiritual, la Angélica

Quien quiera que le diera el nombre a esta planta debe ser consciente de su inmenso poder, una energía verdaderamente celestial y sutil escondida detrás de su ya sorprendente apariencia.

Su altura es impresionante. La planta de Angélica es una de las más altas, si no la más alta planta de la familia de las Umbelliferae (Apiaceae) creciendo vigorosamente hasta los dos metros de altura para extender sus enormes “semillas” en el aire mientras que su raíz, para contrarrestar el empuje de su altura, penetra profundamente en la tierra.

 

 

Angélica es una planta medicinal del norte de Europa, donde crece y donde contiene la mayor cantidad de componentes bio-activos.

Los vikingos introdujeron la Angélica en otras áreas de Europa cuando empezaron a comercializar con sus habitantes. Esta planta era un producto muy importante en el mercado, incluso era utilizada como moneda de intercambio.

El nombre latino angÉlica archangelica viene de la historia de un monje francés del siglo XVII. Este monje dijo que tenía un sueño con el Arcángel Rafael, el Ángel curador, contándole el poder de esta planta contra la plaga que devastó la población europea por tercera vez en tres siglos.

La angélica es una de las pocas plantas medicinales donde el tema de los aceites esenciales ha vencido literalmente su crecimiento; los aceites esenciales están por todos los sitios: en las semillas, en el tallo, en las hojas, en la raíz.

La fragancia picante y refrescante del Aceite Esencial de Angélica es directo y claro. Crea un aura distintivo. El aceite esencial de la planta de Angélica sugiere algo como:

No te rindas! Sigue con ello – no tienes nada que perder. No temas – empieza a reconstruir. Eres fuerte – nada te puede derribar!

 

 

Un aliado para cuerpo y alma.

Mirando a la Angélica, todo apunta a que esta planta está plenamente manifestada, elevada y empapada de energías sutiles. Con razón que el aceite de raíz de Angélica juega un papel importante como remedio contra el miedo y como anti-depresivo, actuando como un fuerte tónico nervioso y energizante para nuestra energía.

 

 

Es raro encontrar un Aceite esencial, mayormente compuesto de monoterpenos, cuya influencia abarca enraizamiento y fortalecimiento al mismo tiempo.

Por supuesto, Angélica no tiene las notas florales sutiles del aceite de Jazmín o del Nardo, tampoco las notas frescas seductoras de la Verbena. Pero tiene algo único y vital: como un aceite de raíz, su sencillez ayuda desde la tierra y esto particularmente con la ayuda de los bloques de fragancia constructora, los monoterpenos, los cuales son normalmente encontrados en los árboles cítricos y del grupo de las coníferas.

Los monoterpenos fueron las primeras moléculas aromáticas creadas en la naturaleza en el largo periodo de la evolución aromática que empezó hace más de 200 millones de años. Ellos son componentes reconfortantes, vigorizantes que ayudan a los árboles de las coníferas a sobrevivir las altitudes más altas en temperaturas extremadamente bajas.

La Angélica fortalece la estructura tanto física como psicológica de los seres vivos al mismo tiempo. Calma el nervio del estómago (donde la materia es transformada en energía) y ayuda contra la indigestión y flatulencia o problemas relacionados con la disfunción metabólica como la celulitis o la obesidad.

Por otro lado, la función cortico-mimética de sus componentes mayoritarios (a-pinene, b-pinene, limonene) causa la liberación de cortisol de la glándula adrenal ayudando a aliviar el dolor y las reacciones inflamatorias y fortaleciendo el área de los riñones, nuestras “células de vida”, como la medicina china les llama a veces.

Las cualidades hormonales de ciertos aceites monoterpénicos con sus efectos en la glándula del eje pituitario-adrenal-reproductivo son utilizados en la repuesto adrenal. Su naturaleza reconfortante ayuda también en casos de artritis, gota y reumatismo.

Debido a su naturaleza balsámica el Aceite de raíz de Angélica tiene también un efecto regulador en la secreción del moco, haciéndolo un gran aliado contra los problemas bronquiales, sinusitis y resfriados. También tiene cualidades protectoras de la piel, especialmente cuando la piel está congestionada e irritada.

El Aceite Esencial de raiz de Angelica de Oshadhi, te ayudará a redescubrir tu fortaleza y vigor interior. Para fortalecer mente y espíritu, utiliza el aceite esencial de angelica en una lámpara aromática, quizá en combinación con limón y lemongrass.

Las sustancias amargas contenidas en el aceite también juegan un importante papel en la prevención del cáncer. El aceite de angélica es muy conocido como carminativo. Es una efectiva medicina con sabor amargo, para un estómago débil o un sistema digestivo débil, así como para dispepsia o flatulencia.

Estimula la producción de jugos digestivos y es particularmente útil para la gastritis nerviosa, así como tratamiento de elección para trastornos digestivos. No solo es curador, sino que es calmante y equilibrador del sistema nervioso central. Es una combinación ideal desde que los diversos trastornos digestivos son causados por tensión nerviosa y ansiedad.

En caso de debilidad repentina, pon una gota de Angélica sin diluir en la palma de tu mano, frótalas juntas rápidamente, y entonces mantén tus manos debajo de tu rostro y nariz. ¡Respira profundamente! Notarás rápidamente su efecto fortalecedor. Esto también es útil para nauseas, debilidad y ansiedad durante los viajes.

 

 

Una planta con poder psico-espiritual

Pero sobretodo la angélica es una planta con poder psico-espiritual, siempre sorprendentemente nueva en su enraizamiento y fuerza elevadora. Su naturaleza psico-activa ayuda a aquellos que se sientan abandonados o desanimados por circunstancias, y fortalece a aquellos que sufran de ansiedad causada por la falta de energía vital y habiendo perdido “el suelo bajo sus pies”.

La angélica concede de nuevo contacto con la realidad y lo hace soportable. Trabaja directamente e inmediatamente en la química cerebral, liberando neurotransmisores que nos hacen sentir despiertos, con alegría de vivir y existir – y con una mirada positiva al mundo y a nuestro futuro.

La angélica, -como escribe un aromaterapeuta alemán, Ruth von Braunschweig, tiene un efecto sobre la noradrenalina – “te hace sentir despierto y optimista” – y posiblemente incluso sobre la producción de la dopamina.

Estas hormonas creativas causan que nuestros pensamientos abandonen los patrones ya trillados. Ellos activan la movilidad, imaginación, intuición, también aumenta nuestra facultad de percepción, mientras que suavemente nos eleva de la tristeza y de la melancolía.

La angélica expresa confianza y valor. Es uno de los grandes ayudantes durante la inestable transición de nuestro planeta y sus humanos colonizadores. Energías planetarias más elevadas – particularmente con la ayuda de plantas medicinales – serán descubiertas por pioneros en auto-curación natural.

Angélica – un arcángel con el resplandor de valentía y fuerza firme.

 

 

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